No es la fruta ni la flor la que posee la sabiduría del poder
Es una semilla tremenda la que ofrece desaprender
Ellas mantienen la realidad con retos de la verdad
El mundo nos cambia,
Pero las semillas mantienen nuestra integridad
De la fruta solo sale la explotación y la vanidad
Ques’que para una modernidad
Pero la semilla guarda nuestra historia repleta para un nuevo despertad
Son testigas de la coloniadidad
Un triste despecho de la humanidad
Que para siempre cambio nuestra eternidad
Y borro nuestra humildad por una ambición sin parar
Con una falsa idea de globalidad y unidad
Se robó el pasado para un asimilar
Y yo ya no encuentro mi identidad!
Por favor semillita destápame los ojos de esta totalidad
J.Mar
